Se dejaba llevar

Su camino no fue casual.
Se dejaba llevar.
Por la rabia, la indiferencia y la saciedad.
No supo reaccionar.
Perdió el tiempo en cuestionar.
Se dejaba llevar.
Presentíamos su final.
No quisimos mirar.
Ladeamos hacia otro lado.
No quería escuchar.
Y no se dejó ayudar. 
Le dejamos marchar.
Le empujamos al precipicio.
Se dejaba llevar,
pero no se quiso tirar.
Cuando quiso empezar,
el destino ya estaba escrito.
Si fueron o no los vicios.
Si se emitieron verdaderos o falsos juicios.
Si buscaste la felicidad.
Hoy ya todo da igual.
Los que hubiéramos querido estar,
no estuvimos.
Ahora hipócritas, nos desdecimos. 
Tal vez sea una lección de vida.
Tal vez debamos dejarnos llevar
por lo que sentimos
y no tanto por lo que fingimos.
Finalmente fue tu mar querido,
quien te vino a buscar.
By Miriam Giménez Porcel.
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