Relato intenso

Me enamoré de ese verano y esa melodía. 
Me enamoré de lo inimaginable, de lo imposible y hasta eterno. 
Porque vine sin nada puesto y me fui plena de misterio. Confusa y con más complejos.
Porque cada mañana por tu puerta pasé hasta obtener ese beso, porque con el yo quedé con ganas de más, tal vez de bailarte lento. 
Y ya no mirarás a través del cristal, ni oirás llegar mi taconeo, buscando la sonrisa, lanzarme ese piropo secreto, porque marcho de nuevo, muero un mucho, sabiendo que te llevo tan dentro, que solo esa canción rememorará nuestro sueño, el de amarnos algo, sin ser apenas, sin llegar a vernos.
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