Punto y final

Después de un punto y coma nos dimos un te quiero, con un punto y seguido.
Hasta que mis tonterías y niñerías, concedieron un suspiro, para dos puntos y aparte.
No sabía que con el tiempo esto daría paso a una coma tras otra, de sentimientos, de conversaciones, de experiencias y recuerdos.
Viajes lejos, y cerca, con familia o con los perros, con amigos o sin ellos.
No tenía nada claro y mis pensamientos me jugaron aquella mala pasada. 
Después de un tiempo de juegos, decidí poner punto y final a tanto suspenso.
Una situación que ahora echo de menos.
Que difícil esto de la gramática, mezclada con sentimientos.
Cuántos seres perdidos en el universo, que no se juegan el tipo por vivir una relación y empezar de nuevo. 
Por decirlo todo, por no refugiarse dentro, gritar al aire, para que te llegue al centro.
Buscarse, reencontrar lo que faltó por encontrar, decirse todo lo que se dejó de decir.
Escribirte mil y una veces, no puedo estar sin ti.
Y los celos, la distancia, egoísmo y desconfianza, nos llevaron lejos. 
Ahora que ya no te tengo cerca, se que te pierdo entero.
By Miriam Giménez Porcel. Para https://elpoderdelasletras.wordpress.com/
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