GRANDE BIMBA

Son tus pasos decididos los que dejas en la vida. 
Fuiste dulce, tenaz, guerrera. 
Querías vivir y lo hiciste a tu manera. 
Siempre distinta, siempre única, eterna.
Son tus huellas en el camino las que seguiran, 
los que quedan sin tu cobijo.
Fuiste madre, hermana, amiga, esposa 
y un largo etc de personas, 
para los que tuvieron la suerte de conocerte y disfrutarte, 
preciosa. 
Un corazón que se lleva consigo miles de colores,
esparcidos de cada lienzo contigo vivido.
Muchos son los que te lloran 
y otros pocos, sin festejos, dicen 
que no es día de tristeza, 
porque eras toda alegría, 
e incluso hoy, 
hay que vivirlo como tú lo hacías.
Has sido, hecho, dicho todo 
lo que has querido ser, hacer y decir. 
Has orquestado con tu partir, 
como un mazazo, inesperado, 
que no se lloren lágrimas inútiles. 
Que se luche contra esa temida enfermedad. 
Que se enfrenten a lo que los tratamientos conseguiran. 
Que se levanten con una sonrisa cada día, 
como te conseguías levantar.
No me aferro a la noticia de que has perdido la batalla. 
No es justo. 
No es la palabra.
Para mi siempre  serás la luchadora 
que se enfrentó a ella y a nosotros, de cara. 
Frente a frente. 
Explicaste tu drama, con una sonrisa en la cara.
Nadie te venció a nada. 
Simplemente partiste, cuando la muerte te buscaba. 
Y eso no se elije, ni se pierde ni se gana, 
viene sin entrada, 
te coge de la mano, 
te lleva
 y es el destino el que manda.
Descansa en paz hermosa. 
 
Compartir

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies